En un fútbol cada vez más moderno y tecnológico, a veces hay ritos que se mantienen año tras año, década a década, hasta convertirse en tradición. Uno de esos ritos tiene lugar en nuestro estadio, San Mamés. Te hablamos de la ofrenda de un ramo de flores por parte de los equipos visitantes al busto de Rafael Moreno Aranzadi, más conocido como “Pichichi”.
Lo primero de todo, ¿quién fue “Pichichi”?
Nacido en Bilbao el 23 de mayo de 1892 y sobrino del conocido escritor bilbaíno Miguel de Unamuno. Rafael Moreno Aranzadi, “Pichichi”,fue delantero del Athletic Club y autor del primer gol en el estadio San Mamés, durante su inauguración el 21 agosto de 1913 contra el Racing de Irún.
Marcó 83 goles en 88 partidos con el club rojiblanco entre 1911 y 1921, aunque la cifra se eleva por encima de los 200 si se tienen en cuenta amistosos. Formó parte de la primera selección española, la que obtuvo la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Amberes de 1920, y fue árbitro durante el año que transcurrió entre su retirada y su muerte.
Solía jugar con un pañuelo blanco anudado en la cabeza. Se desconoce exactamente el motivo de su temprana muerte poco antes de cumplir los 30 años, en 1922, pero se cree que fue por ingerir ostras en mal estado.
En 1953 el diario deportivo Marca creó el premio al máximo goleador de La Liga y cuando llegó la hora de ponerle nombre a dicho trofeo eligió el de uno de los jugadores más emblemáticos del primer cuarto del siglo XX, “Pichichi”.
¿Por qué se lleva un ramo de flores al busto de Pichichi?
El ramo de flores representa el respeto de los rivales a uno de los mejores delanteros de la historia de La Liga y de los leones. Se trata de un acto de cortesía que los equipos visitantes realizan para honrar la memoria de un ídolo que encarna los valores del Athletic Club: entrega y pasión.
¿Quién fue el primer equipo en iniciar esta tradición?
Aunque en 1924 el Haro Sport Club realizó una primera ofrenda de flores al jugador fallecido, el primer equipo en hacerlo ante el busto erigido en su honor en 1926 en el antiguo estadio de San Mamés fue el MTK de Budapest.
Desde entonces, se convirtió en una tradición para todos los equipos rivales, extendiéndose incluso al nuevo San Mamés inaugurado en 2013, donde el busto fue trasladado y colocado en el pasillo de acceso a los vestuarios.
Inicialmente, la ofrenda se hacía en el vestuario o en el campo, pero con el tiempo se acostumbró a hacer en el busto actual.
Esta tradición no solo une a rivales en un momento de deportividad, sino que recuerda que el fútbol es más que un juego: es historia y memoria.
Si realizas el Tour San Mames podrás sacarte una foto en el busto, ubicado a pie de campo, entre otras actividades, como la visita a los vestuarios, o a la sala de prensa.
Descubre más acerca de la historia de “Pichichi” en nuestro post: Quién era Pichichi y cuál es su historia.