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Ruta por la Ría y los mejores rincones qué ver en Bilbao

La Ría de Bilbao no es solo un río que cruza la ciudad; es el testigo mudo de cómo pasamos de los astilleros y el humo a ser una capital del diseño que mira al futuro. Caminar por sus orillas hoy es un lujo que poco tiene que ver con lo que vivieron nuestros padres. Es una mezcla de historia viva y arquitectura que impresiona, ideal para recorrerla sin mirar el reloj. Tanto si vienes de fuera como si eres de aquí y quieres redescubrir tu rincón favorito, este paseo es el plan perfecto para entender qué hace a esta ciudad tan especial.

Ría Nervión: eje principal de la ruta por Bilbao

¿Un buen punto para empezar? El Teatro Arriaga. Es imposible no quedarse mirando su fachada antes de enfilar el camino hacia el Ayuntamiento. Es un tramo donde la ciudad se abre y te permite caminar con aire, pasando cerca de parques y jardines como el de Doña Casilda. Siguiendo el cauce, te topas con el Zubizuri. El puente de Calatrava sigue siendo un imán para las fotos, pero lo que realmente te vuela la cabeza es cuando, de repente, aparece el Guggenheim. Esas curvas metálicas que parecen flotar sobre el agua resumen mejor que nada la transformación de la villa: de los antiguos muelles de carga a ser una referencia cultural reconocida en todo el mundo.

Ría de Bilbao: paseos en barco y rutas junto a la orilla

Si quieres cambiar de perspectiva, vete al agua. Subirse a un barco con Bilboats o Polaris te da una visión de los puentes y del Palacio Euskalduna que no tienes desde la acera. Es otra historia. Y para los que buscan algo más movido, las bicicletas acuáticas se han puesto muy de moda; es una forma diferente y bastante divertida de pedalear por la ría mientras disfrutas de las vistas.

Lo bueno de ir pegado al agua es que tienes a mano los mejores museos de Bilbao. El Itsasmuseum es una parada recomendada para pillar ese punto de nostalgia por los barcos y los astilleros que tanto nos definieron. Esa mezcla entre lo que fuimos y lo que somos es lo que hace que esta ciudad te atrape.

De San Mamés al Guggenheim siguiendo la corriente

Caminando hacia el oeste,San Mamés se hace el dueño del paisaje. “La Catedral” no es solo un estadio; es un icono que se integra perfectamente en este nuevo Bilbao fluvial. Se nota en el ambiente que es un lugar especial, sobre todo si buscas algo que se salga de lo común, como las experiencias de San Mamés VIP Area, que te permiten vivir el estadio desde un ángulo mucho más exclusivo.  

Antes de tirar hacia el Casco Viejo para tomar algo en las Siete Calles o pasar por el Mercado de la Ribera, merece la pena entrar al AC Museoa. Es la mejor forma de entender esa filosofía nuestra que nos hace tan distintos a cualquier otro club. Para cerrar el día, lo ideal es dejarse llevar. Puedes explorar el rollo alternativo de Bilbao La Vieja o buscar un buen sitio donde comer en Bilbao por el centro. Al final, da igual si terminas en el Puente de San Antón o admirando la ingeniería del Puente Bizkaia; lo que te llevas es el latido de una ciudad que sabe de dónde viene pero que no tiene miedo a reinventarse.